¿Cómo mantenernos saludables cuando estamos lejos de casa?

Lejos de casa

  • Lleva tus propias toallas desinfectantes y úsalas sobre cualquier superficie con la que tú y tu familia estén en contacto permanente y te parezcan lugares sospechosos. Puede ser el teléfono, el control remoto, los controladores de las luces, los grifos del agua, etcétera.
  • Lavado de manos: La mejor defensa contra los virus y los gérmenes es el lavado de manos regular. Agua y jabón.
  • Elimina las bacterias de tu piel, con un gel antiséptico de manos de al menos, un 60% de alcohol.
  • Remueve las colchas o cubrecamas, los escondites típicos de los virus. Asimismo, son contenedores ideales para los piojos. Mientras las sábanas sean cambiadas a diario y la habitación esté bien aspirada, estos bichos no andarán dando vueltas por todas partes.
  • No andes jugueteando mucho con las almohadas del hotel que, al igual que los cubrecamas, no son lavadas con tanta frecuencia como las sábanas.
  • Comprueba la ausencia de chinches, inspecciona la cama prestando especial atención a las costuras del colchón, buscando insectos y su sangre —pequeños puntos rojos— y excrementos —pequeños puntos marrones—. Busca manchas de color óxido en las sábanas y en los cubrecamas.
  • Aléjate del hidromasaje. Evita siempre, dentro de lo posible, el uso de los hidromasajes ya que pocas veces reciben la limpieza profunda que necesitan. La ducha simple —como la que tomas todos los días antes de ir al trabajo o a la cama— es tu mejor opción. Los caños de agua caliente que alimentan los chorros del jacuzzi suelen ocasionar sarpullidos, infecciones en el tracto urinario o neumonía, según un estudio reciente realizado por la Universidad de Texas.