Las utilidades del RFID en hoteles son muy variadas y su implantación no ha hecho más que empezar.

La identificación por radiofrecuencia (RFID por sus siglas en inglés) es un sistema que transmite de manera remota la identidad de un objeto o persona mediante ondas de radio. Esta tecnología se basa en la implantación de un chip con información que envía la señal a un receptor asociado a una base de datos. Se cree que sus orígenes están ligados a fines bélicos (Segunda Guerra Mundial) pero actualmente es un método muy común para el pago en transporte público o autopistas.

RFID en hoteles

El primer hotel del mundo que lo ha utilizado dentro de su estrategia de comunicación en Redes Sociales ha sido el Ushuaïa Beach Hotel (Ibiza). Gracias a esta tecnología, tanto los huéspedes del hotel como todo aquel que asistiera a sus eventos, han podido retransmitir a tiempo real sus andanzas vacacionales. Una pulsera, previamente activada, y unos tótems repartidos por todo el complejo te permiten acceder a tu cuenta de Facebook para hacer check-in, subir fotos o actualizar tu estado en la red social sin necesidad de cargar con tu ordenador o dispositivo móvil. Una idea que ha conseguido promocionar el nombre de este hotel.

Además de esta utilidad, existen otras menos conocidas o visibles para el huésped, pero muy interesantes para el funcionamiento diario de los hoteles:

Contra el robo de lencería

Un estudio realizado por la empresa Linen Technology Tracking evalúa pérdidas de hasta el 20% por el robo en lencería de hotel: toallas, albornoces… por ello, a principios de este año, se comenzó a utilizar en hoteles norteamericanos un sistema para poner freno a estas pérdidas. El encapsulamiento del chip RFID en resina epoxi, permite la resistencia del mismo ante cualquier proceso de lavado. Su inserción en cada una de las toallas y albornoces de un hotel hawaiano, permitió un ahorro de 11 mil euros en los primeros meses de funcionamiento.

Cerraduras RFID para habitaciones

El fabricante TESA, lanzó un modelo de cerraduras RFID. Tanto el sistema de llave como el software se comunican en tiempo real con la base de datos recopilando toda la información que transmiten las cerraduras: entrada y salida del huésped, su situación dentro del hotel… Además, actualiza al instante cualquier cambio que se produzca: check-in, check-out, apertura remota de puertas… Un sistema que aparte de velar por la seguridad, envía una valiosa información a los distintos departamentos ahorrando tiempo y dinero.