Existen diversas clasificaciones de las aguas termales o mineromedicinales. La más utilizada es la clasificación química por el contenido aniónico / catiónico predominante, donde un anión / catión debe representar más del 20% de la mineralización global para clasificar un agua como tal. Hay que tener en cuenta que un agua mineromedicinal puede compartir varias características de la siguiente clasificación y suelen encontrarse, además, oligoelementos que también son responsables de otras acciones.

 

Clasificación de las aguas termales en función de la temperatura de afloración

  • Aguas frías: temperaturas menores a 20 ºC
  •  Aguas templadas: temperaturas entre los 20 ºC y 30 ºC
  • Aguas termales: temperaturas entre los 30 ºC y 40 ºC
  • Aguas hipertermales: temperaturas mayores a  40 ºC

Aguas termales balneario

Clasificación de las aguas termales en función de su composición química

1. Aguas Cloruradas

Provienen de las profundidades de la tierra, sus composiciones son muy variadas. Predomina el anión cloruro y los cationes sobresalientes suelen ser el sodio, el calcio o el magnesio. La mineralización total debe superar un g/L. Las de muy alta mineralización (mas de 50 g/L) suelen ser frías y las de baja mineralización suelen ser termales. Son estimulantes de múltiples funciones orgánicas. Las acciones concretas sobre los sistemas orgánicos dependen de la mineralización total del agua y de la vía de administración. Su toma en baños es relajante y se utilizan como terapia en reumatología, dermatología, afecciones respiratorias crónicas, y en estados de agotamiento psicofísicos. También se aplican en duchas y aspersiones.

2. Aguas Sulfatadas

Predominan los aniones sulfato con diferentes cationes. La mineralización total debe superar un g/L. Su mineralización y temperatura son variables. Por vía son colagogas, hepatoprotectoras y habitualmente, laxantes. Sus principales usos son en dispepsias digestivas y discinesias biliares. Estas aguas pueden compartir otros grupos de composición química, diversificando sus acciones y vías de administración.

Se dividen en:

  • Sódicas y magnésicas, su uso es generalmente en bebida y tienen efectos laxantes.
  • Sulfatadas cloruradas, se utiliza en bebida para problemas del aparato digestivo.
  • Sulfatadas cálcicas y sulfatado-bicarbonatadas-cálcicas, se aplican en afecciones gástricas, intestinales y hepáticas.

3. Aguas Sulfuradas

Contienen más de un mg/L de azufre bivalente, de ordinario bajo las formas de ácido sulfhídrico y ácidos polisulfhídricos. Su olor es característico a huevo podrido. Suelen tener materia orgánica que supone una fuente adicional de azufre elemento: Algas (baregina), y bacterias (sulfobacterias o sulfuraria). El azufre bivalente se absorbe por todas las vías de administración. Tiene gran capacidad óxidorreductora sistemática. Estas aguas se recomiendan por su acción sobre la piel (psoriasis, quertosis y eccemas), el aparato locomotor y respiratorio (laringitis, rinitis y bronquitis).

4. Aguas Bicarbonatadas

Predomina el anión bicarbonato y su mineralización global es superior a 1g/L. Suelen ser de baja mineralización y de temperatura de emergencia fría. Su uso es, sobre todo, en bebida. Estimulan la secreción enzimática pancreática, aumentan el poder saponificante de la bilis, alcanilizan la orina y también el pH gástrico. Estas aguas pueden compartir otros grupos de composición química diversificando sus acciones y su vía de administración.

5. Aguas Carbónicas o Gaseosas

Contienen una concentración mayor de 250 mg/L de carbónico libre. Por vía oral son estimulantes de la secreción gástrica y del peristaltismo intestinal. Estimulan el apetito, su bebida aumenta la secreción gástrica y limpian el tubo digestivo y el estómago. El baño produce vasodilatación arteriolar y se utiliza tratar arteriopatías.

6. Aguas Radiactivas

Son las que contienen radón -gas radiactivo de origen natural- en concentraciones superiores a 67.3 Bq/L. Las dosis de radiactividad aplicadas en las curas termales nunca suponen un riesgo, y por el contrario han demostrado beneficios sobre el sistema neurovegetativo, el endocrino y el inmune. Este tipo de aguas es recomendado para tratar el estrés por sus efectos sedantes y para procesos alérgicos. También se usan en algunas afecciones del aparato digestivo, endocrino e inmunológico.

7. Aguas Oligometálicas o de débil mineralización

Son aquellas que tienen una mineralización total entre 50 y 500 mg/L. Muchas se utilizan como agua de mesa. La principal característica es la diurética. Pueden producir mas diuresis que el agua ingerida y variar el pH de la orina. La presencia de gas carbónico puede variar estas propiedades. Se emplean en litiasis renales úricas, oxálicas y cistínicas.

8. Aguas Ferruginosas

Contienen hierro bivalente en más de 1 mg/L. Suelen ser, además, bicarbonatadas o sulfatadas. La biodisponibilidad del hierro en estas aguas es muy alta por la presencia, generalmente, de otros oligoelementos. Por vía oral su utilidad es el aporte de hierro. Se recomienda su uso en problemas de piel y reuma. Se administra como complemento a dietas adelgazantes y para tratar enfermedades sanguíneas y anemias. Pueden ser bicarbonatadas o sulfatadas.

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