Un informe de la cadena de TV de Estados Unidos ABC, efectuado el año pasado en 20 habitaciones de distintos hoteles —incluyendo algunos resorts muy costosos—, demostró la presencia de orina o semen en las paredes, pisos, y colchas en casi todas éstas, cuando se las escudriñó bajo una luz ultravioleta.

¿Asqueroso? Definitivamente. No obstante, son aquellas cosas aún más difíciles de encontrar las que pueden ocasionarnos problemas de salud. Por ejemplo, gérmenes de la gripe, bacterias, y piojos. Muchas veces debido a los pecados de limpieza de las habitaciones.

Los expertos aseguran que, de todas formas, las habitaciones de los hoteles no son tan peligrosas para nuestra salud. Desde luego, puedes considerar que la presencia de estos elementos no deseados es una legítima enfermedad.

El personal de limpieza suele limpiar, pasar la aspiradora y desinfectar a diario.

Asimismo, las sábanas y las toallas son removidas y reemplazadas cada mañana. Sin embargo, la mayor parte de los hoteles efectúan limpiezas a fondo en un promedio de cuatro veces al año, al menos que las manchas y la suciedad sean perceptibles a simple vista.

Por supuesto, esta política de limpieza depara muchas sorpresas para nosotros, los usuarios.

¿Quién estuvo antes que tu en esa habitación?

Si la persona que ocupó tu habitación antes que tú estaba enferma, posiblemente hayan quedado gérmenes que pueden hacerte enfermar.

Estos gérmenes —como puede ser el rinovirus, culpable de gran parte de los resfríos que padecemos— pueden sobrevivir en superficies duras durante todo un día, y pueden pasar con facilidad del control remoto a tus dedos. A partir de allí, no será un largo camino llegar a tu nariz, boca, y ojos, sobre todo si eres un niño.

Por su parte, las cabezas infectadas con piojos pueden dejar algunos rezagados en la habitación, y éstos estarán siempre deseosos de encontrar nuevos y cálidos huéspedes.

Las chinches, que fueran erradicadas de muchos países alguna vez, están volviendo a aparecer en las habitaciones de hotel. Ellas pueden esconderse grietas y hendiduras de cabeceras, tablones del suelo, alfombras, marcos de pinturas, y muebles tanto en moteles baratos como en suites ostentosas.

Los ácaros del polvo, generadores de episodios de asma, se reproducen tan rápido que el servicio de lavandería y aspiración del hotel no puede hacer demasiado para proteger a los visitantes alérgicos de ellos.

Por su parte, la bacteria responsable de las infecciones en el tracto urinario suele ocultarse en los caños que impulsan el agua caliente en los hidromasajes del hotel.