Durante las vacaciones hay que extremar las precauciones y permanecer alerta ante cualquier persona o situación que resulte sospechosa. Pero los posibles riesgos no sólo se encuentran en la calle, también los hoteles en los que nos alojamos pueden ser escenario de robos o atracos, y los usuarios no siempre serán indemnizados. Según la OCU, por lo general tan sólo algunos hoteles de cinco estrellas responden ante casos de robo en la caja fuerte de la habitación, siempre y cuando el cliente haya cumplimentado con anterioridad una declaración de valor firmada por ambas partes.

Por lo general nadie se hace responsable de los robos en hoteles en todos los casos

Debe quedar constancia del depósito

La mayoría de los hoteles están dotados con avanzadas medidas de seguridad, incluso cuentan en plantilla con un equipo de profesionales encargados de velar por la integridad de los clientes. La ley establece la necesidad de instalar en hoteles de categoría alta -cuatro y cinco estrellas- cajas fuertes individuales en cada habitación. Esto permite que el turista pueda depositar en ellas los objetos de valor. Pero, como reza el refrán, quien hizo la ley, hizo la trampa.

El hecho de utilizar estos depósitos implica un gasto añadido para el cliente que, sin embargo, no siempre obtiene el resultado esperado. Las denominadas cajas fuertes, se muestran en ocasiones más débiles de lo previsto y ponen pocas trabas al amigo de lo ajeno. En los últimos años, han salido al mercado sofisticados métodos electrónicos de cierre que dificultan la labor de los ladrones, aunque el establecimiento no puede garantizar una seguridad total y, por si fuera poco, tampoco suele hacerse responsable de la sustracción del contenido de las mismas.

“Por lo general, tan sólo algunos hoteles de cinco estrellas responden ante casos de robo en la caja fuerte de la habitación, siempre y cuando el cliente haya cumplimentado con anterioridad una declaración de valor firmada por ambas partes”, señala Ileana Izverniceanu, portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). En estas cajas o en otro lugar de la habitación debe aparecer en español, francés, inglés y alemán que el establecimiento no responde del dinero, alhajas u objetos de valor que no sean depositados en el interior de las cajas tras realizar dicha declaración. Esto significa que si se viaja con objetos de valor o importantes cantidades de dinero, es conveniente poner en conocimiento de los responsables del hotel esta circunstancia. De lo contrario, en caso de robo podría alegarse desconocimiento y evadir así cualquier responsabilidad. “Si se trata de un establecimiento de categoría inferior, se suele aconsejar al huésped que deje sus pertenencias en la caja fuerte general, junto con las alhajas y objetos de otros clientes”, recuerda Izverniceanu. De esta manera, queda constancia del depósito y hay más posibilidades, que no todas, de recibir una indemnización.

“Hay excepciones -explican desde OCU-, por ejemplo, cuando se producen robos a mano armada o con violencia, en los que se amenaza al personal”. Ante hechos como estos, calificados “de fuerza mayor”, el hostelero tampoco se hace responsable y, en general, no reembolsará al usuario el valor de los objetos sustraídos.

Además, existe la posibilidad de que se produzcan robos en el interior de la habitación, sin necesidad de que se trate de joyas o dinero guardados en la caja fuerte. En estos casos reclamar no sirve de mucho, puesto que resulta complicado demostrar qué había en la habitación. “Lo mejor es presentar una denuncia ante la Policía”, aconseja un responsable de la Dirección General de Policía. “Cuando el cliente se va de la habitación, debe tomar una serie de medidas, de lo contrario se arriesga a situaciones como la descrita”, añade.