En tan sólo un segundo las personas tiendes a formar una impresión de nosotros. En este corto tiempo, la otra persona se forma una opinión sobre cualquiera de nosotros, basado en la apariencia, el lenguaje corporal, el comportamiento, y cómo estamos vestidos.

¿Es esto justo? Probablemente no, pero así es la vida. Con cada nuevo encuentro, se evalúa y se forma la impresión de la otra persona. Estas primeras impresiones pueden ser casi imposibles de revertir o deshacer, por lo que esos primeros encuentros son de suma importancia, ya que marca la pauta para todas las relaciones que siguen.

Muchas personas hoy en día creen que sólo deben ser aceptados por lo que son – que la individualidad es buena; que destacarse es bueno. Hasta cierto punto sí, pero como con todas las cosas de la vida, es la forma de hacerlo y conseguir el equilibrio si alguien está imponiéndose a sí mismo a los demás o si es efectivo, ya sea natural o simplemente un acto. Los rebeldes y excéntricos son como personajes, pero rara vez esta distinción es lo que hace que hagan negocios con ellos. En el entorno empresarial, el conjunto conformado por una buena presentación, confianza y grandes modales son mucho más importantes.

 

Hay quienes dicen “No todo el mundo tiene que ser el mismo”. Esto muy cierto, pero si quieres influir, entonces tienes que seguir las reglas sociales. Hacer una buena primera impresión puede ser simple si eres consciente de tu presencia exterior. Hay una serie de consideraciones a tener en cuenta:

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Una gran sonrisa: Como dice el refrán, “Sonríe y el mundo sonreirá también.” Así que no hay nada como una sonrisa para crear una buena primera impresión. Una sonrisa cálida y confiada te pondrá a ti y la otra persona en la misma tónica.

Contacto visual: Un buen contacto visual es tan importante ya que muchos evalúan este factor por sí solo. También muestra tu interés en esa persona y si quieres hacer una buena impresión, entonces es vital mostrar interés genuino en la otra persona.

Llega a tiempo: Si alguien se va a reunir por primera vez no está interesado en tu “buena excusa” por llegar tarde. Planea siempre llegar unos minutos antes.

Sé tú mismo, intenta estar a gusto: Si te sientes incómodo y nervioso, esto puede hacer que la otra persona se sienta incómoda y eso es una manera segura de crear una impresión equivocada. Si estás tranquilo y confiado, la otra persona se sentirá más a gusto, y así tendrás una base sólida para hacer buena esa primera impresión. Por supuesto, es más fácil decirlo que hacerlo y que se trata de aprender a canalizar los nervios. Todo el mundo se pone nervioso, la clave es aceptarlos y estar abierto. Los nervios pueden ser una cualidad entrañable, si se canaliza de la manera correcta.

Preséntate adecuadamente: La apariencia sí importa. La persona que se va a reunir por primera vez no te conoce y el aspecto suele ser el primer indicio que él o ella tiene para seguir adelante. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, por lo que la “foto” que primero presentes dice mucho acerca de ti a la persona que se va a reunir. ¿Está tu apariencia diciendo las cosas correctas para ayudar a crear una buena primera impresión?

Sé positivo: Tu actitud es la muestra de todo lo que haces. Proyecta una actitud positiva, incluso en la cara de la crítica o en el caso de nerviosismo. Esfuérzate por aprender de tu reunión y de contribuir adecuadamente, manteniendo una forma alegre y una sonrisa.

Sé cortés y atento: No hace falta decir que los buenos modales y el comportamiento atento y cortés hacen una buena primera impresión.

Piensa más allá de ti mismo: A menudo la gente usa la palabra “yo” demasiado, sobre todo cuando está nerviosa. Las personas que pueden ver más allá de sí mismos, que son buenos para escuchar generan una mejor impresión.

El adiós: Asegúrate de haber entregado tu tarjeta de visita. Nunca está demás desear un buen día en el momento de la despedida.

La memoria: ¿Has dejado un recuerdo imborrable de ti mismo? Cuando los clientes están satisfechos contigo has ganado automáticamente todo el tiempo que necesitas para estar en la vanguardia de su mente.

El seguimiento: Suena simple, pero escribir y decir gracias por su tiempo, crea una buena impresión y la gran mayoría nunca tendrá este sencillo detalle.

Hay aquellos que sostienen que “usted debe ser consciente de su propia marca” y que la tarjeta de presentación es la forma en que la gente piensa en ti (esto es cierto). La idea de que una persona sea de una marca es un toque demasiado engreído, pero cómo te presentas y cómo te comportas en una reunión generará ya sea una relación que puede crecer o una conversación que pronto será olvidada.